| MENÚ DE POEMAS (por TÍTULO y primer verso) |
A ROMA SEPULTADA EN SUS RUINAS
A UN CRISTIANO NUEVO JUNTO AL ALTAR DE SAN ANTÓN
A UNA VIEJA QUE TRAÍA UNA MUERTE DE ORO
¿Alégrate, Señor, el Ruido ronco
ANIMA A LOS BOTICARIOS CON EL EJEMPLO DE LA MAGDALENA
Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino!
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
COMPRENDE LA OBEDIENCIA DEL MAR, Y LA INOBEDIENCIA DEL CODICIOSO EN SU AFECTOS
CONOCE LAS FUERZAS DEL TIEMPO, Y EL SER EJECUTIVO COBRADOR DE LA MUERTE
¡Cuán fuera voy, Señor, de tu rebaño,
Cuando me vuelvo atrás a ver los años
Después de tantos ratos mal gastados,
¿Dónde Pondré, Señor, mis tristes ojos
ENSEÑA CÓMO TODAS LAS COSAS AVISAN DE LA MUERTE
Érase un hombre a una nariz pegado,
Escondida debajo de tu armada,
EXHORTACIÓN A LA MAJESTAD DEL REY NUESTRO SEÑOR FELIPE IV PARA EL CASTIGO DE LOS REBELDES
La voluntad de Dios por grillos tienes,
Las Aves que, rompiendo el seno a Eolo,
LETRILLA SATÍRICA Con su pan se lo coma.
LETRILLA SATÍRICA: PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO
Llegó a los pies de Cristo Magdalena,
Mi madre tuve en ásperas montañas,
Mi madre tuve entre ásperas montañas,
Miré los muros de la patria mía,
No he de callar por más que con el dedo,
No os espantéis, señora Notomía,
Perdióle a la razón el apetito
PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO
Pues hoy pretendo ser tu monumento,
Pues le quieres hacer el monumento
QUE LA VIDA ES SIEMPRE BREVE Y FUGITIVA. CONCLUYE EL DISCURSO CON UNA SENTENCIA ESTOICA
¡Que llegue a tanto ya la maldad mía!
RECONOCIMIENTO PROPIO Y RUEGO PIADOSO ANTES DE COMULGAR
REPRENDE A UNA ADÚLTERA LA CIRCUNSTANCIA DE SU PECADO
Si te alegra, Señor, el ruido ronco
SIGNIFICA EL MAL QUE ENTRA A LA ALMA POR LOS OJOS, CON LA FÁBULA DE ACTEÓN
Sola en ti, Lesbia, vemos ha perdido
Sólo en ti, Lesbia, vemos que ha perdido
Todo tras sí lo lleva el año breve
Todo tras sí lo lleva el año breve
Trabajos dulces, dulces penas mías,
Un nuevo corazón, un hombre nuevo
Ven ya, Miedo de Fuertes y de Sabios:
Yacen de un home en esta piedra dura
|
|
|
Libros de Francisco de Quevedo
|
|
|
|
|