A CRISTO EN LA CRUZ
A DON LUIS DE GÓNGORA
A LA MUERTE DE CRISTO NUESTRO SEÑOR
A LA NOCHE
A LA SANTÍSIMA MADALENA
A LA SEPULTURA DE TEODORA DE URBINA
A LUPERCIO LEONARDO
A UNA ROSA
AL CONTADOR GASPAR DE BARRIONUEVO
Al pie de un roble escarchado
AL PONERLE EN LA CRUZ
AL TRIUNFO DE JUDIT
Amada pastora mía,
Amor con tan honesto pensamiento
¿Apartaste, ingrata Filis,
Atada al mar Andrómeda lloraba,
¡Ay, amargas soledades
Belleza singular, ingenio raro,
Buscaba Madalena pecadora
Canta Amarilis, y su voz levanta
Cayó la torre que en el viento hacían
Céfiro blando que mis quejas tristes
CELSO AL PEINE DE CLAVELIA
Claro cisne del Betis que, sonoro
Con ánimo de hablarle en confianza
Con nuevos lazos, como el mismo Apolo,
¡Con qué artificio tan divino sales
Contemplando estaba Filis
¡Cuán bienaventurado
Cuando en mis manos, Rey eterno, os miro,
Cuando las secas encinas,
Cuando me paro a contemplar mi estado,
¡Cuántas veces, Señor, me habéis llamado,
Cuelga sangriento de la cama al suelo
Daba sustento a un pajarillo un día
DE ANDRÓMEDA
DE EUROPA Y JÚPlTER
De hoy más las crespas sienes de olorosa
DE JASÓN
De pechos sobre una torre
De una recia calentura,
De una Virgen hermosa
Desde que viene la rosada Aurora
Deseando estar dentro de vos propia,
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
Después que acabó Belardo
Después que rompiste, ingrata,
Di, Zaida, ¿de qué me avisas?
Dulce Filis, si me esperas,
Dulce Jesús de mi vida,
Dulce Señor, mis vanos pensamientos
El lastimado Belardo
El pastor que en el monte anduvo al hielo,
El tronco de ovas vestido
En tanto que el hoyo cavan
En una playa amena,
Encaneció las ondas con espuma
Ensíllenme el potro rucio
Entro en mí mismo para verme, y dentro
Era la alegre víspera del día
Es la mujer del hombre lo más bueno,
Esparcido el cabello por la espalda
Esta cabeza, cuando viva, tuvo
Esto de imaginar si está en su casa,
Éstos los sauces son y ésta la fuente,
FUERZA DE LÁGRIMAS
Gallardo pasea Zaide
Gaspar, si enfermo está mi bien, decidle
GUZMÁN EL BRAVO
Hermosas alamedas
Hombre mortal mis padres me engendraron,
Hortelano era Belardo
Ir y quedarse, y con quedar partirse,
La Niña a quien dijo el Ángel
La tarde se escurecía
Las pajas del pesebre,
Llenos de lágrimas tristes
Lucinda, yo me siento arder, y sigo
Mi bien nacido de mis propios males,
Mil años ha que no canto
Muere la vida, y vivo yo sin vida,
Mira, Zaide, que te digo
Nace el alba María
No sabe qué es amor quien no te ama,
Noche fabricadora de embelecos,
¡Oh libertad preciosa,
Pasando el mar el engañoso toro,
Pasé la mar cuando creyó mi engaño
Pasos de mi primera edad que fuistes
Pastor que con tus silbos amorosos
Por las ondas del mar de unos cabellos
Por las riberas famosas
¿Qué ceguedaz me trujo a tantos daños?
Que otras veces amé negar no puedo,
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
Querido manso mío, que venistes
¿Quién es aquel Caballero
Quiero escribir, y el llanto no me deja,
Rota barquilla mía, que arrojada
Sale la estrella de Venus
Sentado en esta peña,
Sentado Endimión al pie de Atlante,
Serrana celestial de esta montaña
Serrana hermosa, que de nieve helada
Si culpa el concebir, nacer tormento,
Silvio a una blanca corderilla suya,
SOLILOQUIO I
Suelta mi manso, mayoral extraño,
TEMORES EN EL FAVOR
Un soneto me manda hacer Violante
Vengada la hermosa Filis
Versos de amor, conceptos esparcidos,
Vierte racimos la gloriosa palma,
Vireno, aquel mi manso regalado
Vivas memorias, máquinas difundas
Ya no quiera más bien que sólo amaros,
Ya vengo con el voto y la cadena,
Yo dije siempre, y lo diré, y lo digo,
Yo me muero de amor, que no sabía,
Yo pagaré con lágrimas la risa
Zagalejo de perlas,
This site The web
Libros de Lope Buy Lope Books